VALDEPRADOS
Escudo de Valdeprados

La Villa de Valdeprados, situada al suroeste de la provincia de Segovia, dista unos 20 km. de la capital. Con una población de poco mas de un centenar de habitantes, sus actividades principales son la ganadería y la agricultura. El acceso puede hacerse por una carretera local que parte de la SG-723 o desde la carretera nacional N-110 Segovia-Villacastín. Esta carretera sólo encuentra la Villa de Valdeprados en su trayecto, por lo que bien puede decirse que "no se pasa" por Valdeprados, "se va" a Valdeprados.

Después de nuestra visita a la Risca volvimos hasta el Puente de los Enamorados y siguiendo el camino que bordea el arroyo del Quejigal, con frondosa vegetación y prados donde las vacas pacen en libertad, llegamos andando hasta el pueblo. 

 

Lo primero que llama la atención es contemplar un pueblo tranquilo y apacible donde parece que el tiempo se detiene y la vida transcurre lentamente. Un lugar ideal para pasear por el limpio y acogedor casco urbano y disfrutar de las arboledas de chopos, sauces y álamos en los parajes que  bordean el río Moros que queda a un tiro de piedra.

 

Vista de la torre de la casona de los Condes de Puñonrostro con su corona de nidos de cigüeña y sus paredes cubiertas de enredaderas trepadoras. También conocida como Torre de Valdeprados o torreón del caballo moreno, fue construida en el siglo XVI.

El primer titular del Condado de Puñonrostro fue Don Juan Arias Dávila concedido por Juana I de Castilla en 1523. Miguel de Cervantes en una de sus Novelas Ejemplares, "La Ilustre Fregona" hace referencia al conde de Puñonrostro "que nos mete los dedos de su puño en el alma".

Ha sido declarada Bien de Interés Cultural siendo hoy de propiedad particular (Castillo-Museo del escultor Luis A. Sanguino).

En las casas circundantes, es de notar la colocación en los tejados de las tejas al revés que, según nos dijeron, sirven para canalizar mejor el agua de lluvia.

 


Vista del Torreón y el arbolado del jardín que lo rodea con los curiosos matacanes de la parte superior.

 

Vista del campanario de la iglesia de Valdeprados, de estilo herreriano, dedicada a Santa Eulalia de Mérida.

En primer término, el caballo de Sanguino en la plaza del mismo nombre. 

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